Arte con 'Rabbiit' tachado a mano y 'RabbitWork' delante. Rabbiit ahora es RabbitWork: qué cambia (y qué sigue igual).
Desde 2014 nos llamamos Rabbiit. Con dos "i".
Hoy el nombre es RabbitWork. Quitamos una "i" y sumamos un "Work".
Si ya usas Rabbiit, quizá lo primero que quieras saber sea: ¿qué pasó con mi cuenta?
La respuesta es simple: no pasó nada con ella. Tu cuenta sigue igual, así como tu acceso, tu contraseña, tus proyectos, tus clientes y todo el historial de horas.
Y el equipo también sigue igual. Quienes cuidan el producto y nuestro soporte no cambian: seguirás contando con las mismas personas para ayudarte en tu rutina.
Lo que cambió fue el nombre. Y, detrás de él, hay una decisión más grande sobre el camino que estamos construyendo.
Por qué RabbitWork
El nombre Rabbiit aparecía en casi todas las conversaciones sobre la marca. Había que explicar cómo se escribía, repetir la grafía y corregir la pronunciación. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que ese roce dificultaba algo importante: hablar de un producto que debería ser fácil de entender y de recomendar.
Por eso, lo simplificamos. Rabbiit ahora es RabbitWork.
RabbitWork es más fácil de decir, escribir y recordar. Es un nombre único para la plataforma que estamos construyendo y para el trabajo que ayuda a organizar.
Pero este cambio no ocurrió solo para facilitar la grafía. También acompaña una transformación real del producto.
Del registro de horas a la gestión del trabajo
RabbitWork empezó como una plataforma de registro de horas. En 2014, la idea era ayudar a profesionales y empresas a registrar el tiempo por proyecto y por cliente, revisar las horas y entender qué había que cobrar.
Eso sigue siendo una base importante. Saber dónde se invirtió el tiempo ayuda a cuidar los proyectos, los costos y la relación con el cliente.
Pero el trabajo de los equipos no empieza cuando se inicia el cronómetro. Antes de registrar una hora, hay tareas que organizar, prioridades que definir, personas que involucrar y plazos que seguir.
Por eso, la plataforma creció. Hoy, además del control de horas, RabbitWork ya reúne:
- gestión de tareas, para organizar lo que hay que hacer;
- tablero Kanban, para seguir el trabajo de forma visual;
- aprobación de horas, para que quien gestiona revise los registros antes del cierre;
- informes, para convertir lo que ocurrió en el proyecto en información útil para decidir.
Y este es solo el comienzo del próximo capítulo. Estamos trabajando para traer, pronto, el gráfico de Gantt y la gestión de la asignación de recursos.
Con eso, RabbitWork avanza hacia un posicionamiento más amplio: una plataforma de gestión del trabajo, en la que la planificación, la ejecución, el seguimiento y las horas forman parte del mismo flujo.
Qué significa esto para ti
Si ya usas el producto, el cambio no exige migrar la cuenta ni crear un registro nuevo. No necesitas empezar de cero, importar tus datos ni volver a aprenderlo todo.
Tu cuenta sigue en el mismo lugar. La app ahora está en app.rabbitwork.io, y las direcciones antiguas redirigen con normalidad.
Si integras RabbitWork con otros sistemas, la documentación de la API está en api-docs.rabbitwork.io y los endpoints siguen siendo los mismos.
Las integraciones, la extensión de Chrome y el Power-Up de Trello también siguen formando parte de nuestra evolución. La idea es que puedas seguir trabajando sin interrupciones mientras la plataforma gana nuevas posibilidades.
Qué cambia ahora
- El nombre Rabbiit pasa a ser RabbitWork.
- El logo y la identidad visual se están actualizando.
- El sitio pasa a ser rabbitwork.io.
- Los correos y los puntos de contacto pasan a usar el nombre RabbitWork.
- El producto se presenta con más claridad como una plataforma para organizar y gestionar el trabajo.
Qué no cambia
- Tu cuenta, tu acceso y tu contraseña.
- Tus proyectos, clientes, horas e historial.
- Las funciones que ya usas.
- Los datos y las integraciones de tu entorno.
- Tu plan y tus condiciones actuales.
- El equipo que cuida el producto y nuestro soporte.
El cambio de nombre no altera el compromiso que tenemos con los datos y con la rutina de quien ya confía en el producto.
Un RabbitWork más fácil de entender
Quizá conociste el producto por el control de horas. Quizá estás llegando ahora porque necesitas organizar tareas, seguir un proyecto o entender mejor cómo tu equipo está usando el tiempo.
Las dos cosas forman parte de la misma historia.
El trabajo no ocurre en partes aisladas. Una tarea se convierte en una entrega. La entrega consume tiempo. El tiempo se convierte en información para revisar costos, capacidad y próximos pasos. Cuando todo queda conectado, el equipo trabaja con más contexto y la gestión decide con más seguridad.
Ese es el espacio que queremos ocupar: una plataforma única para ayudarte a planificar el trabajo, seguir su ejecución y entender lo que se realizó.
El nombre cambió porque necesitaba ser más simple. El producto está cambiando porque el trabajo de los equipos exige más contexto. Y la dirección es clara: seguir reuniendo, en un solo lugar, las herramientas que ayudan a que el trabajo ocurra.
Si ya usas RabbitWork
No necesitas hacer nada para seguir usando tu cuenta. Entra como siempre, encuentra tus proyectos y continúa el trabajo donde lo dejaste.
Si aparece alguna duda, habla con el soporte. El cambio de nombre es nuestro, y también lo es la responsabilidad de explicar cada etapa.
Si nos estás conociendo ahora
RabbitWork tiene plan gratis y prueba de 14 días, sin tarjeta. Puedes empezar por el control de horas y conocer, en el mismo entorno, las herramientas que ayudan a organizar el trabajo del equipo.
RabbitWork es nuestro próximo capítulo. Gracias por formar parte de él: desde 2014 o a partir de hoy.
— Dyorg